Por: Raquel Ramírez
OBJETIVOS:• Reflexionar sobre la importancia de la identidad para el propio desarrollo individual y su contribución a la vida de la iglesia, comunidad.• Invitarles a imaginar los posibles resultados de un liderazgo en equipo con identidad definida.
ARGUMENTACIÓN: Basada en 1 Samuel 25: 18-35¿En un mundo cambiante, puede nuestra identidad permanecer estática sin sufrir transformación?
Para la época de 1979 a 1990, en Nicaragua, muchas familias perdían a sus hijos, tras ser reclutados, para ir a la guerra. Entre el año 1985 y 1986, una noche, mientras se hacia vigilia con: (cantos, oraciones, alimento físico, apoyo emocional, espiritual), como era de costumbre, en aquellas comunidades de fe; militares rodearon aquel lugar, para reclutar a jóvenes entre los 17-22 años. Miedo, llanto, consternación, confusión les cubrió. Mientras todas esas emociones afloraban, el pastor de aquella comunidad, pensaba en ideas, las que luego llamó: “Oportunidades”, pues, provocaron gran alivio para aquellas familias. Así... aquella noche... parte de la comunidad... “dio de comer a todos los militares”, mientras tanto: las familias o tutores de los jóvenes candidatos a ser reclutados, les preparaban para la huída. Cada 20 minutos, dos mujeres salían hacia el río con vestido largo, un rollo en su cabeza y un balde en la mano, para coger agua. Al centro de ellas, un joven, vestido de igual forma, pero sin balde, les acompañaba, quedando protegido tras el bosque... Aquella noche,16 jóvenes fueron librados, de la feroz guerra, que se vivía. (Testimonio, pastor Juan Ramírez).
De acuerdo a Carolina de la Torre “Cuando se habla de la identidad de un sujeto individual o colectivo hacemos referencia a procesos que nos permiten asumir que ese sujeto, en determinado momento y contexto, es y tiene conciencia de ser él mismo, y que esa conciencia de sí se expresa (con mayor o menor elaboración) en su capacidad para diferenciarse de otros, identificarse con determinadas categorías, desarrollar sentimientos de pertenencia, mirarse reflexivamente y establecer narrativamente su continuidad a través de transformaciones y cambios. […]…la identidad es la conciencia de ser uno mismo, se trate de una persona o de un grupo. Si se habla de la identidad personal, aunque filosóficamente se hable de la igualdad consigo mismo, el énfasis está en la diferencia con los demás; si se trata de una identidad colectiva, aunque es igualmente necesaria la diferencia con “otros” significativos, el énfasis está en la similitud entre los que comparten el mismo espacio de ideas, sentimientos, conductas que les hace pertenecientes.” (DE LA TORRE, Carolina, 2001).
Como señala Romanos 12:4-5: 4 “Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función”,(Identidad personal), 5 “también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo” (Identidad grupal).
Marcela Lagarde enfatiza el “carácter activo” del ser humano en la construcción de su identidad desde varias dimensiones: la identidad asignada, la identidad aprendida, la identidad internalizada que constituye la autoidentidad. La identidad siempre está en proceso constructivo… Cada persona reacciona de manera creativa al resolver su vida, y al resolverse, elabora los contenidos asignados a partir de su experiencia, sus anhelos y sus deseos sobre sí misma. La construcción de la identidad es una constante a lo largo de la vida. Sus transformaciones cualitativas ocurren en procesos de crisis ” (LAGARDE, Marcela, 2000).
Desde la conciencia de nuestra permanencia en un mundo cambiante, experimentamos crisis personales, así como cambios en las diferentes etapas o ciclos de vida, funciones que desempeñamos etc. Nos preguntamos entonces: ¿Cómo visualizamos las crisis y cómo estas se vuelven oportunidades para el desarrollo de la propia identidad del ser humano?. Romanos 12:2 señala: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. ”.
Cuando nos acercamos a la vida de Abigail podemos apreciar una mujer en movimiento, en constante reciclaje. Como parte de una identidad en proceso constructivo, reaccionó de manera creativa para liberar de la muerte a todos los seres vivientes que estaban bajo su cuidado incluyéndole a ella y familia. Con actitud pacífica “reunió doscientos panes, dos odres de vino, cinco ovejas asadas, treinta y cinco litros de trigo tostado, cien tortas de uvas pasas y doscientas tortas de higos” y se dirigió al rey David para mediar el conflicto que se había creado entre él y su esposo Nabal.
| Dinámica de Introducción: Llamarse a uno mismo (10 minutos) | El coordinador ministerial da la bienvenida a las participantes de la clase. Les solicita que hagan un listado de aspectos que consideren relevantes en su propia historia de vida. Por ejemplo:Datos generales: Nombre - Edad - Sexo - Estado civil - Profesión / Oficio - Estudios - Estado de salud: enfermedades importantes de su vida- Área social: Grupos en que participan- Aspectos familiares: padres, hijos o hijas, hermanos, tíos y tías, etc. - Lugar donde vives- Capacidades y habilidades que destacas de ti misma (o). Otros.Una vez completada la lista, cada participante de la clase tendrá un tiempo para presentarse. Luego se animará al grupo a reflexionar sobre los puntos en común, sobre cómo se han sentido al escucharse a sí mismas (os). Recursos: Hojas y lapiceros para el grupo. |
| Actividad de desarrollo: Construyendo una vida para vivirla! (30 minutos) | Se invitará a los integrantes de la clase a leer el contenido sobre el cual está fundamentada la argumentación bíblica. Cada participante intentarán responder a las siguientes preguntas: 1 . ¿Qué tipo de decisiones elijo teniendo en cuenta únicamente mis aprendizajes personales, mi historia de vida? 2 . ¿En qué escenarios o situaciones de mi vida tienen mas valor mis propias reglas que las normas de mi familia, familiares, tutores (as), mentores/as amigos/as, compañeros/as, conocidos(as), entre otras? ¿En cuáles es lo contrario? Cada uno Compartirá sus reflexiones en plenaria. |
| Actividad de conclusión: Mi retrato (15 minutos) | El coordinador del grupo ministerial preparará una caja como si fuera un regalo y colocará dentro un espejo (la caja debe estar cerrada). Se le explica al grupo que dentro de la caja se encuentra el retrato de una persona valiosa (o) y que deberán pasarla de mano en mano. Cada integrante abrirá la caja para visualizar el retrato e internamente formulará las siguientes preguntas: 1. ¿Qué sabes de mi? 2. ¿Qué quisieras iniciar a transformar de mí? Cuando todos hayan finalizado, la (él) coordinador (ra) preguntará a cada participante en plenario, si encontró una respuesta a esas preguntas. El coordinador (a) hará mención qué, verdaderamente, la persona del retrato es la más importante para cada estudiante. Y en la medida en que aprendan a reconocer a esa persona serán capaces de tomar conciencia de quiénes son, y continuar trabajando sus fortalezas y áreas por fortalecer. Recursos: Caja en forma de regalo con el espejo. |