Por: David Calviño
OBJETIVOS:
• Destacar la importancia, que tiene cada uno, como hijo escogido, para Dios.
• Poder comprender la valoración que adquiere nuestra vida en el plan de Dios, para servir desde una estima correcta, de acuerdo al ministerio que el Señor nos ha dado.
ARGUMENTACIÓN:
Texto central: San Juan 1:11-12 | Textos de referencia: Romanos 8:15-17; Efesios 1: 3-6; Gálatas 4:6-7
La palabra relevancia alude a aquello que es importante, y deriva del verbo latino “relevare” integrado por, “re” que refuerza la intensidad de la acción y por “levare” que significa, restablecer, elevar.?Visto de esta manera, veamos la relevancia que adquiere nuestra vida, cuando nos reconciliamos con Dios, nuestro creador, y a su vez, por medio de Jesucristo, entramos a la familia celestial.
Pensemos por un momento en el texto de Juan; “a lo suyo vino y los suyos no le recibieron, más a todos los que le recibieron les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios”. La palabra potestad es clave porque en el derecho romano tenía una significación muy clara. La “Patria potestas” estaba relacionado con el derecho o autoridad de los Padres sobre los hijos, mientras estos eran menores, de cuidarlos y también decidir por ellos. Pero también estaba asociado, en particular, a lo filial, al derecho que adquiría una persona, cuando era adoptada por una familia. Esta “potestas”, significaba poseer el mismo derecho, que los demás integrantes, a su vez, implicaba las mismas obligaciones.
Ahora teniendo claro esto, volvamos al concepto relevancia y a sus dos acepciones particulares en el significado etimológico original. Por un lado el de restablecer y por otros elevar:
¿Qué garantía tenemos que esto es real? La Palabra de Dios en Romanos 8:15-17 nos asegura que El Señor nos ha dado su Espíritu y que este nos garantiza nuestra adopción y clama: “¡Abba, Padre!”, esto es ¡Papito!. Y en Efesios 1:5, nos asegura que hemos sido predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo. Si unimos esta verdad a lo expresado por Juan y al término potestas, esta adopción nos da el derecho de hijos de Dios, hijos herederos de Dios por medio de Cristo, nos dice Gálatas 4:7.
Entonces, pensemos, nuestra vida no tenía ninguna relevancia, pues éramos esclavos de nuestra existencia sin sentido, nuestras frustraciones, nuestros complejos, nuestras incapacidades, nuestros fracasos, etc. Ahora, en Cristo, recuperamos nuestra razón de ser, tenemos la posibilidad de tener una nueva oportunidad de sentir que nuestra vida, ahora, adquiere relevancia, pues hay alguien que nos tiene en cuenta, a quien le importamos y quien nos ha puesto en un lugar de preeminencia, para que nuestra vida encuentre, por medio de esta nueva vida, la plenitud de nuestra humanidad y la posición celestial de hijos del Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Esto, demanda de nosotros asumir una gran responsabilidad, servir a nuestro Padre, debido a que Él, al derramar su Espíritu en nuestros corazones, nos capacita para ser dignos de mostrar, en el medio en el que vivimos, los principios y valores del ambiente al que pertenecemos por derecho.
Ahora te pregunto: ¿Sos consciente de la relevancia que tiene esta verdad?, ¿estás actuando de acuerdo a esta potestad?, ¿valoras este hecho tan grande y maravilloso?.?Es muy común que, a menudo, nuestro pasado no nos permita gozar plenamente de este privilegio que Dios el Padre nos ha dado, a través de su hijo Jesucristo. Y para ello, es importante refrescar estas enseñanzas de la Palabra de Dios, para que no perdamos de vista la importancia que tiene nuestra vida, para el Señor, y así, no renunciemos nunca a la plenitud de vida que tenemos por la muerte de Jesucristo, nuestro Salvador y Señor. Tu vida es importante y vales mucho, que nada ni nadie te haga creer otros cosa.
ACTIVIDADES SUGERIDAS:
EJERCICIO 1
Preguntas Orientadoras:
EJERCICIO 2
Compartir lo trabajado, en cada grupo, con los demás.?Hacer una lista de cuáles son los impedimentos más característicos que nos limitan y por los cuáles tendemos a subestimarnos.?¿Cuáles son las necesidades mas grandes que vemos a nuestro alrededor? (Apuntarlas en un área de la pizarra) - ¿Quiénes son o a qué grupo pertenecen las personas mas necesitadas que te rodean? (Apuntarlas en un área de la pizarra) - ¿Qué cosas sientes que te “distraen” de tu propósito con Dios? (esta pregunta es opcional y a criterio del ministerial de la sede porque requiere un análisis y manejo prudente y objetivo de las respuestas). - ¿Qué crees que puedes hacer para atender esas necesidades? (Apuntarlas en un área de la pizarra) 10’
EJERCICIO 3
Oración: Promover un tiempo de oración personal donde el alumno pueda: - Reconocer el amor de Dios sobre su vida, y agradecer al Señor por su gracia. Pedir restauración y entendimiento para comprender lo que hasta ahora no ha hecho. Pedir que Dios ponga en su corazón sensibilidad, amor, misericordia, y ayude a valorar lo que es por la gracia y misericordia divina.
Oración final general: Consagrar a Dios las áreas de nuestras vida donde entendemos que EL no ha sido el centro. Tomar la decisión de comprometernos a ser agentes de cambio y representantes de Dios, en todos los ámbitos donde nos movemos.