Por: Gerardo Meza
“Ustedes, pues, oren de esta manera: Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre. Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan nuestro de cada día. Y perdónanos nuestras deudas (ofensas, pecados), como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores (los que nos ofenden, nos hacen mal). Y no nos metas (no nos dejes caer) en tentación, sino líbranos del mal (del maligno). Porque Tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre. Amén.” (Mateo 6:9-13 NBLH)
El “Padre Nuestro” es la oración por excelencia en la tradición cristiana, pero debemos entender que es mucho más que un modelo de oración, es una mirada práctica de los valores del reino de los cielos.Todo maestro judío enseñaba a sus discípulos a orar, de hecho en el relato que nos ofrece Lucas en su evangelio, Jesús responde a la inquietud de uno de sus discípulos quién le pide que les enseñe a orar, así como Juan había enseñado a orar a los suyos. (Lucas 11:1 NBLH).
La oración que el maestro enseñaba encerraba aquellos asuntos que consideraba prioritarios, encerraba lo que consideraba relevante y no negociable, era un recordatorio constante delante de la presencia de Dios de lo que era realmente importante y no debía ser olvidado, constituía el centro de su mensaje y misión.
ACTIVIDAD
Pide que se separen en 7 grupos. Cada grupo conversará sobre el significado y profundidad de cada una de las siguientes partes del Padre Nuestro. Cada grupo tendrá 7 minutos para debatir y luego 4 minutos para exponer en voz alta lo que conversaron.
1- Padre Nuestro que estás en los cielos (Mt) / Padre (Lc)
2- Santificado sea tu nombre (Mt) (Lc)
3- Venga tu reino (Mt) (Lc)
4- Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo (Mt)
5- Danos hoy el pan nuestro de cada día (Mt) (Lc)
6- Perdónanos nuestras deudas, así como también nosotros hemos perdonando a nuestros deudores (Mt) / Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben (Lc)
7- No nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno (Mt) / No nos dejes caer en tentación (Lc)
Aquí se dejan algunos comentarios observaciones para que el moderador pueda ir rotando y guiar a los grupos con la consigna.
1- Padre Nuestro o simplemente Padre como lo menciona Lucas. Mientras el pueblo de Israel tuvo por mucho tiempo la imagen de Dios como Libertador, General de los ejércitos celestiales o Rey todopoderoso, Jesús ofrece la imagen de un Padre que provee y corrige con amor. Dios es padre de todos, inclusivo y presente.
2- “Santificado sea tu nombre”,
3- Venga tu reino. Jesús es intencional en todo el recorrido de su ministerio en mencionar la palabra “Reino”, sobre todo porque en esos momentos su pueblo estaba sometido bajo la intimidación y violencia de un reino opresor (el imperio romano). De esta manera Jesús trae esperanza diciendo que hay un reino diferente, el reino de Dios tiene otros valores, Dios es Rey pero es antes que todo Padre y desea establecer su reino en el que ya no somos súbditos sino hijos.
4- Tu voluntad en cielo y tierra es otra petición que se hace en esta oración. Jesús está diciendo que el cielo experimenta un ideal de vida que en la tierra no se puede establecer por la propia corrupción humana y por la autoridad que el ser humano ha entregado al engañador y príncipe de este mundo. Jesús argumenta que las cosas serían y puede ser diferentes si seguimos los códigos del cielo y permitimos a través de nuestra obediencia que la voluntad de Dios se haga en la tierra.
5- Danos el pan de cada día incluye un verbo imperativo. Jesús no está ordenando a Dios que provea como si fuera un despachante de mercado. Jesús habla así porque sabe que hay suficientes recursos y alimento, sabe que Dios es dueño de todo y que nos ha dado todo: los recursos de la naturaleza, la fuerza para trabajar, la salud, etc. Pero el maestro sabe que el problema está en la distribución, aunque haya para todos, a todos no les está llegando el alimento. Jesús denuncia la corrupción y hace al Padre no sólo un pedido de provisión sino de justicia social.
6- El perdonar para ser perdonados trae consigo ese condicional donde ya no depende de Dios el resultado sino de nosotros mismos. Dios ya nos ha perdonando pero no podemos experimentar ese perdón si nosotros mismos permanecemos atados a las ofensas y deudas de todo tipo. Jesús aquí también denuncia el legalismo excesivo que hacia sentir a las personas lejos de Dios y brinda un consejo práctico para comenzar ha experimentar libertad: comienza perdonando a quienes te han ofendido.
7- Mientras Lucas solo escribe la expresión “no nos dejes caer en tentación”, mateo añade y líbranos del maligno. Aquí tenemos dos formas de caer y ceder ante el pecado. El mal que está afuera, aquel que ejerce el maligno, nuestro adversario Satanás, y por otro lado el mal que está en nosotros mismos, ya que la tentación tiene un componente clave y es que depende de nuestras propias decisiones. Jesús nos enseña a orar no sólo para que Dios nos cuide del enemigo, sino también de nosotros mismos.
Nos toca a nosotros en el tiempo que vivimos hacer RELEVANTE la oración que nos enseñó Jesús. Tomemos estas antiguas palabras y traigámoslas al presente de una forma activa y comprometida, abracemos el legado que nos dejó nuestro Señor y maestro.
ACTIVIDADES PROPUESTAS
1- Argumentación 5 minutos.
2- Discusión en grupos 10 minutos. (7 grupos)
3- Exposición de grupos 30 minutos
4- Conclusión y oración final 15 minutos.